Playa del Carmen, Quintana Roo a 05 de agosto del 2026.
Mientras la Comisión Federal de Electricidad guarda silencio y las autoridades de los tres niveles de gobierno observan el problema desde la comodidad de sus oficinas, cientos de familias llevan días viviendo entre apagones, pérdidas económicas y noches insoportables bajo temperaturas extremas.
Este martes, el hartazgo explotó.
Primero fueron los habitantes de Villas del Sol quienes se plantaron frente a las oficinas de la CFE para exigir una solución después de permanecer hasta tres días sin energía eléctrica. Horas más tarde, vecinos de Playa Chemuyil bloquearon vialidades al cumplir más de 24 horas sin servicio y sufrir constantes interrupciones durante la última semana.
¿hasta cuándo?
La electricidad no es un lujo. Es un servicio público indispensable. Sin energía se echan a perder alimentos, se dañan electrodomésticos, se paralizan negocios, se afectan enfermos que dependen de equipos médicos y miles de familias quedan literalmente abandonadas.
Lo más preocupante no son únicamente los apagones. Es la normalización de la ineficiencia.
Cada protesta demuestra que las instituciones reaccionan únicamente cuando la ciudadanía bloquea calles. Parece que en Playa del Carmen primero hay que colapsar la ciudad para después ser escuchado.
¿Dónde está la CFE?
¿Dónde está la gestión del Ayuntamiento?
¿Dónde está el respaldo del Gobierno del Estado?
La presidenta solo se llena de lamentos en redes sociales, que están presionando no es la solución que requiere la ciudadanía Estefanía Mercado
Porque cuando un servicio básico falla de manera reiterada, la responsabilidad deja de ser exclusiva de una dependencia y se convierte en un problema de gobierno.
Gobernar significa resolver los problemas cotidianos de la población.
Los ciudadanos cumplen pagando sus recibos
Si los apagones continúan, también crecerá el descontento social. Porque ningún pueblo soporta indefinidamente la indiferencia de quienes fueron electos para resolver problemas y no para administrar crisis.
Hoy Playa del Carmen no solo sufrió otro apagón.
También quedó en evidencia que cuando falla la electricidad, también se apaga la capacidad de respuesta de las instituciones.








